“Yo estaba en la escuela pública y no me aceptaban. Me fascinan los deportes y los maestros no me querían poner en los equipos de volleyball ni de nada. Empezaron a criticarme por el físico, y yo les salía bien malcriá a los maestros, lo que yo nunca hago, yo no soy persona de salirle así a los adultos. Entonces me salí de la escuela. Después de Orocovis (Esencia vital, taller de inicio en Nuestra Escuela) sentí que cambié. Ahora soy humilde, no molesto a nadie. Hago deportes aquí, lanzamiento de bala, volleyball y baloncesto. Aquí descubrí muchas cosas, que soy una persona que me preocupo por la gente, que no tengo sentimientos tan oscuros, no le falto el respeto a nadie, siempre estoy amigable y, el día que estoy triste, todo el mundo te ayuda a alegrarte”.
-Natalia Ortiz, 20 años:
